_ contenidos y objetivos

OBJETIVOS GENERALES

En relación con el alumno:

  1. Motivarlo para que a través de la reflexión permanente tome conciencia del proceso de construcción de su pensamiento a través, en este caso, de la ciudad y la arquitectura.
  2. Posibilitarle el manejo global del contexto histórico indispensable para el posterior estudio y comprensión de la ciudad y la arquitectura.
  3. Aportarle los elementos y recursos instrumentales básicos que le permitan optar, libre pero no caprichosamente, sobre modos y técnicas de expresión gráfica.
  4. Promover, apoyar y motivar el desarrollo de su capacidad crítica frente a los hechos que se le presentan.
  5. Posibilitar el desarrollo de la capacidad que le permita establecer relaciones entre los distintos hechos, fenómenos y/o circunstancias.

En relación con la materia:

  1. Presentar el método como un recurso e instrumento que permita ir construyendo ordenadamente el conocimiento.
  2. Advertir y crear conciencia sobre la importancia de leer, comprender y pensar a la arquitectura  y a la ciudad más allá de ellas mismas.

OBJETIVOS PARTICULARES

En relación con los alumnos:

  1. Aportarles los elementos necesarios que hagan posible una primera aproximación conceptual a la ciudad y a la arquitectura desde realidades mayores que las engloban, comprenden y dan razón de ser.
  2. Proveerlo de los conocimientos indispensables que le permitan comprender en su esencia a la ciudad y a la arquitectura.
  3. Motivar la reflexión sobre una serie de conceptos fundamentales y de manejo constante a lo largo de la carrera, tales como la Historia, cultura, espacio, entorno, etc.

MÉTODO

Recurrir a un método orgánico o integral para enfrentar a la tarea docente, al proceso de enseñanza–aprendizaje, implica comprender a este como un encuentro vital y personal entre docente y alumno, acto comunicador de vida que implica inevitablemente apertura y expansión no solo del conocimiento sino también de la persona.

Referirse a un método orgánico o integral implica conjugar a la naturaleza del objeto en relación con la inteligencia del alumno, se refiere a la estructura orgánica del saber en sí mismo, y se refiere a los supuestos lógicos que deben preceder para que resulte inteligible el contenido que se pretende enseñar. Significa, también, asumir el proceso vital del estado en que el alumno se da como persona, hace a la organicidad del sujeto enseñado. Su aplicación implica dos términos en cuanto a lo que se enseña:

1-    la materia

2-    La inserción de la misma en el todo integral del saber arquitectónico-urbano y del saber en general.

En relación  a quien se enseña implica otros dos:

1-  La aproximación o lejanía de los conocimientos del alumno con respecto a los conocimientos de la materia.

2-  La exigencia innata, conciente o no, de toda la razón humana de ser conducida a una intuición integral de la realidad.

El juego armónico entre las partes enunciadas implica poder decir que se trabaja con un método integral para haber posible la comprensión y asimilación de lo que se pretende enseñar.

Con la aplicación de un método de tal carácter, abierto y vital, se le permite al alumno desde su ser enfrentar al todo de sus circunstancias. Se trata, ante todo, de una postura mental que no niega ni excluye los tradicionalmente conocidos métodos inductivo, deductivo, fenomenológico o lógico, a los cuales según las circunstancias se recurrirá para alcanzar los objetivos propuestos, pero nunca con exclusividad.